La Leyenda

 

Web-ArrieroLa expedición partió a finales del siglo XVIII, por antioqueños de templanza y corazón valiente, en búsqueda de nuevas tierras para colonizar y establecerse junto a sus familias. Tierras con una vegetación exuberante, un relieve agreste, paisajes y bellezas naturales vírgenes los recibieron y dejaron encantados.
Con el paso del tiempo, hicieron de esta expedición la ruta de los arrieros que, a lomo de mula, abrió paso al asentamiento de muchos otros exploradores en la región que hoy se conoce como el eje cafetero.
Cuenta la leyenda que uno de estos exploradores era don José Luis Gómez Cardona, que pese a tener dificultades de visión (miopía), tenía la capacidad de imaginar lo que no podía ver. Seguido por su mujer y 11 hijos fijaron su asentamiento en el norte de Caldas cerca a lo que hoy corresponde al corregimiento de Samaria porque desde aquel lugar don José Luis, veía a la distancia que el camino estaba flanqueado por animales gigantes de cuello largo y melena desafiante que ponían en riesgo la vida de su familia. Ordenó a sus hijos reemplazar la vegetación nativa por cultivos de café suave y aromático que alejaran a las bestias y atrajeran a otros arrieros para su resguardo.
Al final de sus días don José Luis reunió a toda su descendencia y con taza de café en la mano les dijo que era tiempo de enfrentar las bestias porque tal vez no eran más que palmeras de cera que enarbolaban la cima de las montañas. También les dijo que gracias a aquella visión pudo producir el café más suave de la región que atrajo y dio refugio a muchos otros expedicionarios que pasaron por allí.